Dos obispos pierden la diócesis por el amor de una mujer

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Cinco años antes que en Solsona, el prelado de Mallorca fue acusado ante el Vaticano por un feligrés de haber “abducido” a su esposa hacia una convivencia “impropia”

Por Matías Vallés

Corría diciembre de 2015 cuando Javier Salinas, a la sazón obispo de Mallorca, se disponía a enfrentarse en plena calle a un interrogante que jamás había tenido que responder un prelado español:

Monseñor, ¿está enamorado? 

La pregunta a bocajarro desarboló al interpelado, que improvisó una desordenada negativa. Y sin embargo, la curiosidad amorosa estaba justificada en la primera comparecencia del titular de la diócesis, después de que ‘Diario de Mallorca’ publicara que ‘El Vaticano investiga el vínculo del obispo con una mujer casada’. En aquella misma salida, el prelado también intentó explicar torpemente los anillos que ambos compartían, y que atribuyó a la pertenencia a un mismo grupo de oración con dos miembros. Cinco años después, decenas de periodistas acechan a Xavier Novell para que responda la pregunta que ya ha revelado a su círculo íntimo, ¿está enamorado? 

Es obligado rescatar el precedente mallorquín a la luz de la peripecia de Xavier Novell en la diócesis de Solsona, dado que Salinas también fue destituido por el Vaticano. La particularidad del caso anterior es que la denuncia de la situación provenía de un distinguido feligrés, el aristócrata Mariano de España, que acusaba a su obispo de la ruptura de su matrimonio después de haber “abducido” a su esposa Sonia Valenzuela, para arrastrarla a “una relación impropia”. Además, el prelado la había nombrado su secretaria particular en el palacio episcopal, desde donde la designada había ejercido un notable poder. 

El obispo de Mallorca y su colaboradora intercambiaron anillos con el  nombre del otro grabado | InfoVaticana

Las citas literales sobre la abducción y la intimidad de la relación corresponden a los dilatados informes que el marido presentó en persona ante la Nunciatura, con un embajador del Papa estupefacto ante la abultada documentación que se adjuntaba. El denunciante también remitió la información a Roma, con cartas personales a Su Santidad en las que detallaba su perspectiva sobre el triángulo. Salinas fue convocado con urgencia tras los cargos iniciales al Vaticano, donde tuvo que explicarse durante cuatro días. El ‘caso Novell’ se complica con sus pronunciamientos ultramontanos, y con la hostilidad de la grey que en Mallorca era simple indiferencia. 

La secretaria particular del obispo fue alto cargo del PP en la pasada década, como directora general del Ayuntamiento de Palma, al frente del área de Educación en un municipio de medio millón de habitantes. También el supuesto enamoramiento de Novell se ha dirigido hacia una mujer con proyección pública

Para complicar la relación, el obispo Salinas defraudó al feligrés después de haber comido su carne y haber bebido su vino. El prelado había sido huésped frecuente, con derecho a manutención y cama, en la emblemática finca de Pastorix en Valldemossa. De hecho, las sospechas de Mariano de España solidificaron cuando el obispo ofició las bodas de plata del matrimonio en sus posesiones campestres. El marido y anfitrión se alarmó al escuchar la plática unilateral del prelado, que cantaba las delicias del amor como si la pareja casada durante 25 años solo constara de una persona. El esposo se sintió escindido, igual que se recorta al protagonista desagradable de una fotografía. 

Diabólica “abducción”

El marido no escatimó medios, incluida la contratación de detectives, para demostrar la diabólica “abducción” conyugal, de la que estaba convencido. Aunque la historia acabó con un enfrentamiento de la pareja antes de la pacificación judicial, Mariano de España excusaba siempre a su ya exesposa, para descargar su ira contra el prelado que habría abusado de su preeminencia espiritual. 

La explicación oficial de la relación entre el obispo y su secretaria particular no era solo que atendían a las necesidades de la diócesis, sino que también se ejercía una labor de asesoramiento teológico. Las reuniones educativas se celebraban en horario intempestivo. Las fotografías aportadas mostraban a Salinas abriendo en persona y en chándal las puertas del Palacio Episcopal con disimulo, para recibir a su invitada. Esta función de guía intelectual si no espiritual también se cumple en Novell, que entabla la relación como consultor en asuntos eclesiales. 

Otro mallorquín en liza

El vínculo entre las accidentadas prejubilaciones forzosas de Salinas y Novell se establece a través del cardenal mallorquín Luis Ladaria, jesuita como Bergoglio y su hombre de máxima confianza, hasta el punto de que el Vaticano esgrimió la inmunidad diplomática para liberarle del banquillo en los juicios por encubrimiento de la pederastia en Lyon. 

Ladaria no solo es el Gran Inquisidor como prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe, también fue el encargado de reeducar al obispo de Solsona como director de su tesis doctoral, cuando Novell fue enviado a la universidad Gregoriana a calmar su rebeldía juvenil. Y el cardenal mallorquín, profundo conocedor de la alta sociedad de la isla, también sería decisivo a la hora de zanjar con bisturí el escándalo de Salinas. Su crimen fue el exhibicionismo, numerosos obispos han mantenido relaciones de pareja con la discreción del caso. 

Es difícil imaginar que la salida de Novell sea el fruto de una decisión personal sin interferencia vaticana. En el precedente mallorquín, la persistencia del marido agraviado dio frutos, de nada sirvió que el obispo de Mallorca se alejara de su secretaria. El 8 de septiembre de 2016, y la fecha será significativa, el Boletín de la Santa Sede publicaba que “el papa Francisco ha aceptado la renuncia presentada por Javier Salinas al gobierno pastoral de la Diócesis de Mallorca”. Tras el cese, se le arrinconaba y degradaba a «obispo auxiliar de Valencia». La salida a luz de los hechos había tenido lugar el 8 de diciembre, festividad de la Inmaculada Concepción. La guillotina se abatió nueve meses exactos después, el día en que la Iglesia festeja el nacimiento de la Virgen. Roma se tomó el plazo de un embarazo virginal, de mujer a mujer, un desmentido frontal a quienes insisten en que el Vaticano desconoce la ironía.

Fuente: El Jacaguero/levante-emv.com

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